Basta a tanto atropello y atropello argentino

Por José Amy
Ya es costumbre de este lado del Río Uruguay, escuchar y observar diferentes disputas de nuestro país con uno de sus vecinos gigantes: Argentina. Muchas, tienen que ver con el arraigo histórico y la formación de identidad nacional, otras, no tienen mucho sentido, pero al fin y al cabo, ambas forman parte de la idiosincrasia de dos países “iguales pero diferentes”. Como decíamos, los conflictos no son nuevos y provienen de la historia lejana, sin embrago, con la entrada al gobierno de Néstor Kirchner en el año 2003, estos conflictos ya no tomaron ese tono histórico lógico, sino que comenzaron a radicalizarse poniendo a nuestro país, contra las cuerdas y tratándolo, cada vez más, como si fuéramos una provincia subsidiaria. Con el paso del tiempo, la ortodoxia del “modelo K” siguió en aumento y fue continuada por la actual Presidente Argentina, Cristina Fernández de Kirchner. Debemos decir que no esta en nuestros planes aburrir al lector, y somos concientes de que han sido muchas, las columnas confeccionadas tratando este tema, pero el único motivo de ello es que, también son muchas las intervenciones que los gobiernos frenteamplistas le han permitido a sus hermanos ideológicos “K”, hoy nos referiremos a las trabas que dispuso el gobierno argentino cuando Uruguay permitió el aumento de producción a la empresa UPM. Si refrescamos la memoria, recordaremos que esta nueva historia comenzó el mes pasado, cuando la citada empresa planteo la instalación de otra planta en nuestro país y solicito al gobierno poder aumentar su producción. El gobierno, como es su costumbre, al principio planteo excusas. Consultado por la prensa en el mes de agosto Mujica anunció que “a mediados de septiembre se sabrá si el proyecto seguirá adelante ya que la ampliación de la producción de la planta original requiere el visto bueno de Argentina.” En aquella oportunidad nos preguntábamos ¿El visto bueno de Argentina? Si, pero como nos dijo una cosa nos dijo otra, y por suerte, en esta oportunidad, la coherencia ilumino al Presidente uruguayo y luego de idas y vueltas habilito la petición de la empresa. La respuesta de sus “amigos” no demoro en llegar: el martes 29 Octubre se inicio “la guerra” y el gobierno argentino emitió una resolución por la que “la mercadería de exportación solo será trasbordada en puertos de Argentina o en países miembros del MERCOSUR con los cuales tengo un acuerdo de transporte marítimo”, algo que no tiene con Uruguay pero sí con Brasil. En pocas palabras, esto desemboca en la imposibilidad de que los buques trasborden en Montevideo, y hará que la terminal pierda el 26% de su movimiento, se quede sin 150 escalas de barcos portacontenedores y deje de generar US$ 80 millones al año en ingresos. Como era de suponer luego de especulaciones de la opinión pública, el gobierno argentino afirmo que la medida no fue motivada como represaría al gobierno uruguayo sino, que atendió una demanda en defensa de la producción nacional. Si bien esto puede ser verdad, la medida también sorprendió a los exportadores argentinos motivando, entre ellos, un rechazo generalizado. A estos últimos se les sumaron los operadores del puerto de Rosario (Argentina) desde donde es usual que salgan los buques con escala en Montevideo. En nota a prensa los operadores aseguran que la medida kirchnerista complica las exportaciones y frena los contenedores con importaciones que arriban para descargar mercaderías. Jorge Hollidge, de la empresa MSL manifestó que “si bien en la disposición que apareció en el Boletín Oficial solo se habla de exportaciones, también se afectan las importaciones porque las navieras que traen contenedores desde Uruguay, un negocio importante para el puerto, no van a venir para descargar y llevárselos vacíos. Así que o bien dejan de venir o cobran el doble”, por otro lado, el gerente general de Terminal Puerto Rosario Diego Fernández señaló “que alrededor de 40% de las cargas que pasan por el puerto de Rosario se verán afectadas”. Otra de las voces que también se manifestó fue la del ex canciller Didier Opertti, en nota al diario el País asevero que la medida argentina “va directamente contra el interés público de Uruguay y contra los derechos del país” además se “está violando los compromisos contraídos con Uruguay en el Mercosur, porque éste consagra la libertad de circulación de bienes y servicios”, en conclusión, dijo, la medida es “violatoria de las reglas del Mercosur”. Claramente la repercusión es generalizada, y a esto cabe decir que quien suscribe manifiesta su absoluto rechazo a las medidas impuestas, no solo porqué se esta atentando contra la macroeconomía uruguaya, sino porque también afecta al bolsillo del trabajador uruguayo y a los intereses de nuestra Republica. Por todo lo anterior, esperamos que el Presidente Mujica, tenga para con el país otro acto de brillantes como con el aumento de producción de UPM y tome medidas severas ante las trabas impuestas por el país vecino. Le decimos basta a tanto atropello y atropello argentino.
