Solicitud de Pedro Bordaberry para que el Presidente Vázquez pida por la liberaciòn de los presos políticos en Venezuela
Solicitud de Pedro Bordaberry para que el Presidente Vázquez pida por la liberaciòn de los presos políticos en Venezuela
SEÑOR BORDABERRY.– Señor Presidente: a primera hora de la mañana de hoy el Senado votó por unanimidad la autorización para que el señor Presidente de la República se ausente del país a efectos de participar de la VII Cumbre de las Américas a realizarse el 9 y 10 de abril en Panamá. En esa misma Cumbre, 19 ex-Presidentes de América presentarán una moción, una declaración, en la que se denuncia la alteración democrática que sufre la República de Venezuela. Esos ex-Presidentes, esos líderes políticos, piden esfuerzos para construir una alternativa de solución que respete los principios constitucionales y las normas internacionales pero que, también, libere de una vez a los actuales presos políticos de Venezuela.
Lamentablemente, hoy Venezuela está bajo un régimen que no respeta los derechos humanos. Este Parlamento, del que todos nos enorgullecemos porque siempre pelea por los derechos humanos, tiene que luchar del mismo modo por los derechos humanos que están siendo violados en Venezuela. Esta afirmación no la hace solamente quien habla, sino que también la organización Human Rights Watch lo ha expresado y hay una decisión de la Corte Interamericana de Derechos Humanos que es desconocida por el Gobierno venezolano.
En toda América Latina se está produciendo hoy lo que el ex-Presidente uruguayo, doctor Julio María Sanguinetti, llama «Un estentóreo silencio»: los Gobiernos miran al otro lado cuando en Venezuela se violan los derechos humanos y se cierran canales, radioemisoras y periódicos con una gran celeridad. El 18 de febrero, Leopoldo López cumplió un año de prisión en Ramo Verde. A los pocos días, fue encarcelado Antonio Ledezma, Alcalde de Caracas; junto con ellos están presos decenas y decenas de políticos venezolanos.
El ex-Presidente venezolano Rómulo Gallegos escribió una novela formidable allá por 1929 denominada «Doña Bárbara» cuyos personajes parecen repetirse. A la doña Bárbara, que representaba la barbarie, hoy la sucede don Pernalete, ante el silencio de todos los Gobiernos.
Señor Presidente: solicito que la versión taquigráfica de mis palabras se remitan con celeridad a la Presidencia de la República y al Ministerio de Relaciones Exteriores –porque creo que viajan mañana a Panamá– para que también los actuales Presidentes de América pidan por la liberación de los presos políticos de Venezuela.
