Proyecto de ley sobre pornograf铆a de venganza

camara de senadores

Montevideo, 17 de marzo de 2015.

Se帽or
Presidente de la C谩mara de Senadores,
Ra煤l Sendic.
Presente.

De mi mayor consideraci贸n
Tengo el agrado de someter a consideraci贸n de la C谩mara de Senadores el siguiente proyecto de ley sobre pornograf铆a de venganza.
Sin otro particular, saludo a usted con mi mayor consideraci贸n.

Pedro Bordaberry
Senador

separador

Proyecto de Ley de Pornograf铆a de venganza.

PROYECTO DE LEY

Art铆culo 脷nico: Incorp贸rese en el C贸digo Penal el siguiente art铆culo:

Art铆culo 278 bis (Pornograf铆a de venganza) Comete pornograf铆a de venganza el que difunda o publique a trav茅s de Internet o cualquier otro medio electr贸nico im谩genes o video de contenido sexual o er贸tico que se hayan obtenido en el 谩mbito de la privacidad de la pareja y sin el consentimiento de ambos. Y el que difunda o publique a trav茅s de Internet o cualquier otro medio electr贸nico datos personales que contengan informaci贸n, datos de video o im谩genes de una o varias personas reconocibles, y que sin el consentimiento de estas se revele su desnudez total o parcial, contenido sexual expl铆cito o situaciones er贸ticas que no fueron concebidas para ser p煤blicas.
Este delito ser谩 castigado con tres meses de prisi贸n a dos a帽os de penitenciar铆a.
Los administradores de sitios de Internet que no bajen estas im谩genes de manera inmediata a solicitud del afectado, ser谩n sancionados con las mismas penas del inciso anterior”.

Montevideo 17 de marzo de 2015

Pedro Bordaberry
Senador

separador

Exposici贸n de Motivos

Con las nuevas tecnolog铆as implementadas en la vida cotidiana como celulares, c谩maras, y otros dispositivos electr贸nicos, cada vez es m谩s recurrente que sus due帽os filmen o capten situaciones de la vida cotidiana y las publiquen posteriormente al ciberespacio, transform谩ndose en alguna ocasiones en noticias de impacto local e incluso mundial; por ejemplo grabaciones de im谩genes in茅ditas de terremotos, tsunamis, arrestos ciudadanos, grabaciones de delitos u otros.

Sin embargo, esta tecnolog铆a tambi茅n se ha prestado para la comisi贸n de conductas que atentan derechamente contra la intimidad de las personas, y m谩s particularmente contra la intimidad sexual de ellas, y ello est谩 ocurriendo cuando en t茅rminos generales el c贸nyuge o pareja, pareja, concubina, termina una relaci贸n sentimental y el hombre o mujer que se siente afectado por esta situaci贸n, decide en un acto de animosidad, resentimiento, represaria y venganza, subir al ciberespacio fotos 铆ntimas de su ex pareja, consum谩ndose uno de los peores atentados en contra la intimidad de las parejas.

En este sentido el bien jur铆dico que protegemos no es otro que la honra de las personas y su derecho a la intimidad y la privacidad, toda vez que por la masividad de internet, las im谩genes difundidas producen un da帽o espiritual o interno en la v铆ctima a partir de la publicaci贸n de fotograf铆a o video, provocando un da帽o moral vinculado al efecto de ser v铆ctima de acoso, burlas y persecuci贸n. En este punto el da帽o que puede provocar la difusi贸n de tal informaci贸n es principalmente moral, efecto que por su naturaleza es perdurable en el tiempo y cuyos efectos claramente pueden ser perjudiciales para las personas y sus familias que se ven expuestas al escarnio p煤blico, siendo objeto de comentarios indeseables perjudicando su conducta en el 谩mbito de las relaciones sociales.

Las legislaciones debe estar atento a los nuevos tiempos en que las tecnolog铆as avanzan exponencialmente y desbordan las previsiones legales afectando a las personas. Esta nueva moda de utilizar medios audiovisuales, que rompen la barrera de la privacidad, y por ende ameritan un tratamiento legal que asegure el respeto a los derechos humanos. La Declaraci贸n Universal de los Derechos Humanos que establece que 鈥渘adie ser谩 objeto de injerencias arbitrarias en su
vida privada, su familia, su domicilio o su correspondencia, ni de ataques a su honra o a su reputaci贸n鈥.

A su vez, estas acciones implican violencia de g茅nero e incluso acoso o abuso sexual, donde generalmente la mayor铆a聽de las v铆ctimas son mujeres.
No se puede subestimar el impacto y el da帽o que puede tener una imagen comprometedora distribuida a todo el mundo. En tal sentido, una legislaci贸n que penalice de estas situaciones brindar谩 b谩sicamente a las mujeres (principales blancos de este fen贸meno) la oportunidad de estar m谩s protegidas de los abusadores.

Es por lo expuesto que se hace necesaria una regulaci贸n efectiva para este tipo especial de conductas, toda vez que las nuevas tecnolog铆as imposibilitan concebir estas conductas desde una perspectiva cl谩sica en materia de atentados contra la honra de las personas, requiri茅ndose, consecuencialmente un aporte adicional a nivel legislativo.

La presente iniciativa legislativa asimismo, se encuentra en plena consonancia con t茅cnica legislativa moderna, en el sentido de establecer regulaciones especiales para casos especiales, surgidos de las implicancias y fen贸menos que surgen de la vida moderna, es as铆, y a modo de ejemplo, como antiguamente problemas como el ciberbulling, el bulling o acoso escolar, el moobing o acoso moral laboral, eran resueltos aplicando la normativa general del cl谩sico C贸digo Penal, actualmente, en cambio, la tendencia es establecer soluciones jur铆dicas especiales y acotadas al caso concreto.

Compartir fotos 铆ntimas entre las parejas es quiz谩s una de las pr谩cticas que mayor crecimiento ha tenido con esta era digital y con la aplicaciones de mensajer铆a m贸vil y a que pr谩cticamente todos los smartphones del mercado cuentan con una c谩mara. Mandar fotograf铆as es un arma de doble filo, si bien; puede ser algo divertido e incluso una pr谩ctica que tiene todos los medios para ser llevada a cabo (como Snapchat, WhatsApp, Instagram, Facebook, Twitter, etc.) se puede volver en una verdadera pesadilla cuando la relaci贸n termina o bien si las cosas no est谩n bien. Las fotos que con toda confianza son mandadas a la otra persona se convierten en una herramienta poderos铆sima para la extorsi贸n o la venganza.

Actualmente hay una gran n煤mero de p谩ginas que est谩n en contra de esta pr谩ctica, incluso de organizaciones tales como la EndRevengePorn.org en la que se publican testimonios de gente que se ha visto afectado por este problema social que va a la alza a帽o con a帽o. El problema con la llamada 鈥減ornograf铆a de venganza鈥 es que no hay forma de ser contraatacada puesto que en general no hay leyes espec铆ficas en contra de tal pr谩ctica.
La pornograf铆a de venganza o de revancha, es un acto cruel que afecta de sobremanera a las v铆ctimas en el aspecto social, emocional y profesional. Y es que en las relaciones no existe un contrato de privacidad.

En los 煤ltimos tiempos las leyes han comenzado a ver que el problema es en realidad algo serio.
A modo de ejemplo, en el derecho comparado, en los Estados Unidos, California, Nueva Jersey, Utah, Wisconsin, Virginia, Arizona y New York ya cuentan con legislaci贸n que proh铆be expresamente publicar im谩genes er贸ticas con el objeto de perjudicar a una persona.

En el estado de Nueva York aprob贸 una nueva norma que asegura penas contra todas las personas que graben o publiquen im谩genes 铆ntimas sin consentimiento.聽Seg煤n la nueva ley ser谩 considerado un delito el uso de cualquier aparato para grabar, emitir e incluso ver pr谩cticas sexuales sin consentimiento.
Tambi茅n en el estado de California, fue aprobada un texto legislativo que habla espec铆ficamente de la pornograf铆a por venganza en Estados Unidos. Bajo esta ley, quienes sean acusados de聽distribuir im谩genes sexuales聽de sus antiguas parejas se enfrentan a seis meses de c谩rcel y a una multa de 1.000 d贸lares.

En Jap贸n el Parlamento aprob贸 tambi茅n una ley que penaliza con penas de prisi贸n y sanciones econ贸micas a quien distribuya el llamado 鈥減orno de la venganza鈥, im谩genes expl铆citas de contenido sexual de una persona con la intenci贸n de humillarle p煤blicamente. La legislaci贸n, aprobada por la impone penas de prisi贸n de hasta tres a帽os y multas de hasta cuatro mil d贸lares) para aquellos que distribuyan estos contenidos. Tambi茅n castigar谩 con hasta un a帽o de prisi贸n y sanciones de hasta dos mil d贸lares) a aquel que facilite material a una tercera persona para que 茅sta lo distribuya por la red. La nueva ley tambi茅n fuerza a los proveedores de internet a eliminar en un plazo de dos d铆as los contenidos una vez que estas empresas confirmen que se trata de im谩genes de esta naturaleza.

En Am茅rica Latina, sin embargo, el tema es m谩s nuevo en la agenda pol铆tica, aunque su incidencia es cada vez mayor. Brasil y Chile ya han presentado propuestas de ley en contra del porno de venganza, con la posibilidad de castigar con multas y reclusi贸n en grado menor a los que divulguen este tipo de contenido sin autorizaci贸n del implicado.

En el caso de Chile, se present贸 un proyecto de ley que sancionar谩 quien publique en l铆nea im谩genes de contenido sexual producidos en la intimidad de la pareja. Se propone por la ley el sancionar a quien resulte responsable de la divulgaci贸n de estos contenidos personales sin el consentimiento del afectado y de esta forma聽proteger y resguardar la honra de las personas, dado el constante crecimiento expansivo de la tecnolog铆a. Adem谩s, el proyecto castiga a los administradores de p谩ginas web que no sean capaces de eliminar este tipo de contenidos de manera inmediata.

En Inglaterra y Gales se tipifica penalmente la “revancha porno” como aquellas “fotograf铆as o videos publicados sin autorizaci贸n que muestran a personas en actividades sexuales o en posiciones sexuales comprometedores, donde lo que se muestra no ser铆a normalmente exhibido en p煤blico”. Cubre im谩genes y videos compartidos online sin el permiso de la persona y con la intenci贸n de perjudicarla. La distribuci贸n f铆sica de esas im谩genes o videos tambi茅n se incluye como parte del delito. La legislaci贸n cubre la publicaci贸n de im谩genes y videos comprometedores en las redes sociales, incluidos Facebook y Twitter, como tambi茅n aquellos enviados a trav茅s de los tel茅fonos celulares. De esta forma tambi茅n en el Reino Unido por ley se castiga penalmente (con hasta dos a帽os de prisi贸n) a las personas que cometan este delito de “Pornograf铆a de revancha o venganza”.

Las normas penales m谩s modernas aplican a la persona acusada de distribuir las im谩genes en l铆nea como tambi茅n a quien tom贸 las fotograf铆as. E incluye a las fotos que una persona se toma de s铆 misma (selfies) y comparte con su pareja, por ejemplo durante una sesi贸n de聽sexting聽(env铆o de contenido sexualmente expl铆cito por medio de tel茅fonos m贸viles). Hasta el 80% de las v铆ctimas de la pornograf铆a por venganza se hab铆an tomado fotos de ellos mismos, seg煤n un estudio reciente de la Iniciativa para los Derechos Civiles Cibern茅ticos (CCRI, por sus siglas en ingl茅s).

Con el r谩pido avance de las nuevas tecnolog铆as, se necesita un enfoque moderno en las leyes.
Adem谩s del da帽o enorme que se causa a las v铆ctimas, tristemente esto es incluso a veces un negocio. donde existen p谩ginas聽web聽dedicadas a enviar y hacer dinero con este tipo de fotograf铆as, las cuales son principalmente de mujeres.

Como se consign贸, la pornograf铆a por venganza, tambi茅n llamada venganza cibern茅tica, es en general el acto de publicar en l铆nea, por venganza, fotos sexuales de una ex-pareja. Las fotos, por lo general, fueron intercambiadas por mutuo acuerdo durante la relaci贸n y estaban destinadas solamente a la otra persona.
En todos los casos se entiende que la pornograf铆a por venganza implica a personas que publican fotograf铆as para hostigar o molestar, y los autores tienen o buscan la intenci贸n de causar una seria aflicci贸n emocional a la v铆ctima o por beneficio financiero u otras razones como hacer alardes.

Se trata de un nuevo delito donde se recurre a internet para lacerar con resentimiento una de las mayores fragilidad humana: su sexualidad. Esta pr谩ctica no solo es un acto de crueldad, es un crimen. Y quiz谩s lo peor de todo es que es un crimen cuya punici贸n no corresponde con el da帽o que le provoca al afectado. Y donde los objetivos de aquellos que practican el porno de venganza pueden ser, a grandes rasgos, tres: lucrar con las fotograf铆as de los afectados, extorsionar a la v铆ctima para sacar provecho de 铆ndole econ贸mico o sexual a cambio de no divulgar la informaci贸n y, el m谩s com煤n y simplista, humillar y/o herir. Cada vez que alguien ve y difunde estas fotograf铆as, est谩 acosando sexualmente, perpetuando el abuso y violando la sexualidad del involucrado.

En Uruguay, algunos de los casos m谩s famosos fueron: el caso de una boxeadora de quien se divulg贸 en 2012, un video casero privado en el que aparece con su ex pareja, y que fue subido a diferentes sitios web; los episodios del verano de 2013, en el camping de Santa Teresa, donde en la primera quincena se viralizaron al menos cuatro videos de j贸venes con contenido sexual, en varios a sitios web y que tambi茅n fueron difundidos por celulares con la aplicaci贸n WhatApps. Un segundo video registra a dos j贸venes teniendo relaciones sexuales sobre el suelo, a plena luz del d铆a. El tercero es la grabaci贸n de dos j贸venes teniendo relaciones contra el muro de un boliche. Y el cuarto video de enero de 2014, transcurre en la ducha de un ba帽o, del camping de Santa Teresa, donde una chica desnuda tiene relaciones sexuales. Adem谩s de haberse compartido y multiplicado en internet y celulares, estos videos motivaron que algunos se esmeraran en identificar a las mujeres involucradas difundiendo tambi茅n sus nombres y perfiles de Facebook); el del joven de 20 a帽os, procesado en agosto de 2013, luego de que su ex novia lo denunciara por subir a internet fotos y un video de ambos teniendo relaciones sexuales; y la denuncia de octubre de 2014 presentada por una mujer de 30 a帽os que acus贸 a un hombre mayor de edad de exhibir im谩genes privadas e 铆ntimas de ella y su ex pareja fallecida tiempo atr谩s y que estaban en la memoria del tel茅fono celular del fallecido. Y muy recientemente en enero de 2015, otra filmaci贸n con celular difundidos por la aplicaci贸n WhatApps donde se observa im谩genes de un abuso a una adolescente en Punta del Diablo, donde tambi茅n la amenazan con subir el video a la internet.

 

Las redes sociales, los foros de Internet y la facilidad para distribuir contenidos por celulares son “terreno f茅rtil” para la operativa de personas con fines espurios o intenciones delictivas. As铆 lo constatan las cifras de “ciberacoso” que divulg贸 en enero el Ministerio del Interior, y que muestran un franco aumento de este fen贸meno. En el 煤ltimo a帽o se han cuadriplicado las denuncias por este tema. En 2013 hubo un promedio de 120 denuncias y en 2014 se han superado las 450.

 

Adem谩s de los antecedentes de derecho comparado ya citados existe en nuestro pa铆s un proyecto de ley, de la anterior legislatura, presentado por los diputados Nicol谩s Pereira y Carlos Gamou, que pretend铆a penalizar la divulgaci贸n de grabaciones o im谩genes de contenido 铆ntimo, cuando no tengan autorizaci贸n expresa. El referido proyecto propon铆a de seis meses de prisi贸n a dos a帽os de penitenciar铆a para quien divulgue grabaciones o im谩genes con contenido 铆ntimo sin autorizaci贸n de todos los participantes. Y adem谩s, tambi茅n preve铆a la misma pena para cualquier persona que recibiera el video o la imagen y lo difundiera.

En suma, la 煤nica forma en la que se puede prevenir y hasta tratar de detener este fen贸meno, adem谩s de la desaprobaci贸n social, es la acci贸n penal en contra de quienes publiquen o difundan estos contenidos.

Montevideo,17 de marzo de 2015.

Pedro Bordaberry
Senador

separador

 

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