Proyecto de Ley Complementario del Nuevo C贸digo del Proceso Penal

camara de senadores

Montevideo, 21 de febrero de 2018

Se帽ora Presidente
De la C谩mara de Senadores
Luc铆a Topolansky
Presente.-

De mi mayor consideraci贸n:

Me dirijo a usted a fin de presentar al Senado de la Rep煤blica un Proyecto de Ley Complementario del Nuevo C贸digo del Proceso Penal, Ley N掳19.293, el cual se adjunta.

Sin otro particular saluda a usted muy atentamente,

Pedro Bordaberry
Senador


 

 

Proyecto de Ley complementario del nuevo C贸digo del Proceso Penal, Ley N潞 19.293.

 

Art铆culo 1潞 : Sustituyese el Art铆culo 223 de la Ley N潞 19293 de fecha 19 de diciembre de 2014, por el siguiente:
鈥淎rt铆culo 223: (Procedencia de Prisi贸n Preventiva) Toda persona tiene derecho a la libertad personal y a la seguridad individual. En ning煤n caso la prisi贸n preventiva ser谩 de aplicaci贸n preceptiva, con la excepci贸n de lo que se establece en el art铆culo siguiente:
Art铆culo 2潞.– Agr茅guese al nuevo C贸digo del Proceso Penal aprobado por la ley N潞 19.293 de fecha 19 de diciembre de 2014, los siguientes art铆culos:
鈥淎rt铆culo 223 bis.- En los caso de reiteraci贸n, reincidencia o habitualidad, indistintamente, de cualquier tipo de delito o su correspondiente tentativa, la prisi贸n preventiva del imputado ser谩 de aplicaci贸n preceptiva.鈥

鈥淎rt铆culo 301 bis.- El beneficio de libertad provisional, condicional o anticipada, as铆 como el r茅gimen de salidas transitorias, no ser谩 de aplicaci贸n en caso de reiteraci贸n, reincidencia o habitualidad, indistintamente, en los siguientes delitos y tentativa de los mismos, bajo las circunstancias previstas a continuaci贸n:
A) Violaci贸n (art铆culo 272 del C贸digo Penal).
B) Lesiones graves, 煤nicamente cuando la lesi贸n ponga en peligro la vida de la persona ofendida (numeral 1潞 del art铆culo 317 del C贸digo Penal).
C) Lesiones grav铆simas (art铆culo 318 del C贸digo Penal).
D) Hurto, cuando concurran sus circunstancias agravantes (art铆culo 341 del C贸digo Penal).
E) Rapi帽a (art铆culo 344 del C贸digo Penal).
F) Rapi帽a con privaci贸n de libertad. Copamiento (art铆culo 344 bis del C贸digo Penal).
G) Extorsi贸n (art铆culo 345 del C贸digo Penal).
H) Secuestro (art铆culo 346 del C贸digo Penal).
I) Homicidio y sus agravantes (art铆culos 310, 311 y 312 del C贸digo Penal).
J) Los delitos previstos en el Decreto-Ley N潞 14.294, de 31 de octubre de 1974, y sus modificativas.
K) Los cr铆menes y delitos contenidos en la Ley N潞 18.026, de 25 de setiembre de 2006.鈥

Montevideo, 21 de febrero de 2018.

Pedro Bordaberry
Senador


Exposici贸n de Motivos

Una pol铆tica efectiva en materia en seguridad es la que apunta y logra, que quienes modifiquen su conducta y h谩bitos sean los delincuentes y no la gente com煤n, los ciudadanos honestos, que d铆a a d铆a la luchan trabajando, estudiando, haciendo sus tareas, etc.
A su vez, lo que impulsa el aumento en los cr铆menes es el sentimiento de impunidad por parte de quienes delinquen.
La indefensi贸n ciudadana ante el delito se evidencia ante la ausencia de resultados en la gesti贸n y en la baja de los delitos. La gente lo que reclama justificadamente es que la cuiden y la protejan de los delincuentes.

Se debe dar cabal cumplimiento con el art铆culo 7潞 de la Constituci贸n de la Rep煤blica, que dispone: 鈥淟os habitantes de la Rep煤blica tienen derecho a ser protegidos en el goce de su vida, honor, libertad, seguridad, trabajo y propiedad鈥.
Es por ello que se entiende pertinente reeditar y poner nuevamente en vigencia el art铆culo 1潞 de la ley N潞 19.446 de fecha 28 de octubre de 2016, que fue fruto del acuerdo de todos los partidos pol铆ticos para mejorar la seguridad ciudadana.

En efecto, existe la inaplicabilidad por falta de concordancia con el nuevo C贸digo del Proceso Penal, del art铆culo 1潞 de la ley N潞 19.446 de 28 de octubre de 2016, acordado oportunamente por todos los partidos pol铆ticos para combatir la inseguridad, y que establec铆a que: 鈥渆l beneficio de libertad provisional, condicional o anticipada no ser谩 de aplicaci贸n en caso de reiteraci贸n, reincidencia o habitualidad, indistintamente, en los siguientes delitos y bajo las circunstancias previstas a continuaci贸n鈥 (violaci贸n, lesiones graves o grav铆simas, hurto con agravantes, rapi帽a, copamiento, extorsi贸n, secuestro u homicidio, narcotr谩fico y delitos de lesa humanidad).
Asimismo este proyecto tambi茅n apunta a complementar esa norma con alguna otra disposici贸n que implique un fuerte avance para intentar frenar a la delincuencia.
Las normas propuestas solo aplican a aquellos delincuentes considerados reincidentes, reiterantes, o habituales en materia de comisi贸n de delitos.

El prestigioso analista pol铆tico y periodista Joaqu铆n Morales Sol谩 se帽alaba con crudeza: “La escuela abolicionista beneficia a los victimarios”. En materia de inseguridad p煤blica “muchas veces se encierra un problema judicial de fondo”. “Hay muchas v铆ctimas, que son v铆ctimas de un sistema judicial que pone en libertad a muchos delincuentes que salen a matar”. “Todos somos garantistas, pero lo que hay es abolicionismo”. “Existe claramente la intenci贸n de la Justicia de cuidar m谩s los derechos del delincuente, que la vida de las futuras v铆ctimas”.

La doctora en filosof铆a, ensayista, y miembro de Usina de Justicia, Diana Cohen Agrest, subraya sobre el abolicionismo penal, que “las incoherencias en la aplicaci贸n de la ley es parte del jolgorio delictivo”. “En el Reino del rev茅s, la v铆ctima, cumple prisi贸n perpetua, perpetua. En una tumba”. “Anulando la pena, nuestros operadores jur铆dicos creen anular el crimen. Vali茅ndose del neo punitivismo implantado por el Estado hacia quienes deber铆a proteger, hay impartici贸n de (in)justicia invertida”. Aparecen defendiendo este experimento social cuyos efectos letales se niegan a reconocer”.

Y tambi茅n se帽ala:” Desoyendo los reclamos de la ciudadan铆a, hoy se pretende imponer una justicia abolicionista o restaurativa que carece de legitimaci贸n social en el pa铆s, al procurar la reparaci贸n del da帽o consumado a trav茅s de una relaci贸n transaccional entre el ofensor y los enlutados. Con una encendida defensa de nuestra tecnocracia jur铆dica, esta propuesta aspira a una restauraci贸n de cierto estado original, como si el delito no se hubiese cometido, esto es, a la eliminaci贸n del acontecimiento. Pero se trata en verdad de un ideal ut贸pico que desconoce el elemental impulso retributivo que, desde el inicio de los tiempos y en todas las sociedades humanas, exigi贸 la imposici贸n de justicia.

El Dr. Alejandro Fargosi, argentino, ex integrante del Consejo de la Magistratura (2010/14) y miembro de Usina de Justicia, destaca entre otros aspectos: “Uno de los graves problemas es la falsa convicci贸n de que el delincuente es una v铆ctima y ello empeor贸 las cosas”. “Hay un sistema penal y judicial que hay que mejorar mucho. No est谩 mal condenar al que delinque, si no, el mensaje es que todo vale. Es posible garantizar los derechos de los delincuentes pero tambi茅n los derechos de las v铆ctimas. La v铆ctima siente que se han violado sus derechos y quiere que eso se recomponga. Hay que dejar de mentir sobre la realidad y recomponer las cosas, si hubi茅semos construido c谩rceles sanas, limpias y reeducativas, la delincuencia, que se cobra cientos de muertos por a帽o, se habr铆a reducido significativamente”.

En nuestro pa铆s, el fiscal penal, Dr. Gustavo Zub铆a, ha reclamado reiteradamente 鈥渕谩s prisi贸n como medida ejemplarizante鈥 y que 鈥渓a Justicia deber铆a encerrar a m谩s delincuentes para dar una se帽al鈥. Tambi茅n destac贸 que 鈥渟e ha abusado de los procesamientos sin prisi贸n鈥 Y que 鈥渓a libertad no deber铆a ser la regla para quien delinque鈥 Asimismo advirti贸 que el nuevo C贸digo del Proceso Penal generar铆a menos encarcelaciones de quienes cometan delitos. Incluso insiste en que delinquir es negocio, el que delinque ya sabe que tiene un mont贸n de beneficios que lo van a favorecer.

En Uruguay comenz贸 a regir el 1 de noviembre de 2017, un nuevo C贸digo del Proceso Penal (Ley N潞 19.293). El mismo tiene marcados aspectos positivos y negativos.

Dentro de los aspectos positivos se encuentra que el nuevo C贸digo, otorga nuevas funciones y un mayor protagonismo al Ministerio P煤blico, quien deber谩 dirigir la investigaci贸n de los delitos y llevar adelante su persecuci贸n penal, debiendo adem谩s dar asistencia y protecci贸n a las v铆ctimas y a los testigos de los mismos.

Consagr贸 un sistema penal que re煤ne las caracter铆sticas de acusatorio, contradictorio oral y p煤blico. El sistema acusatorio ya se encontraba consagrado en nuestra Constituci贸n y consiste en separar claramente las funciones de acusar y juzgar. Por ende, la investigaci贸n de los il铆citos penales estar谩 a cargo de los fiscales, quienes deber谩n presentar las pruebas a los jueces, encargados de juzgar. De esta forma, la indagatoria del delito ser谩 llevada adelante por el Ministerio P煤blico y no por el Juez como era en el sistema anterior. La Polic铆a, la Prefectura y la Polic铆a A茅rea, act煤an como auxiliares del Ministerio P煤blico en las investigaciones. Y realizan sus tareas bajo la direcci贸n y responsabilidad de los fiscales, de acuerdo a las instrucciones que ellos les impartan. Asimismo, cuando reciban una denuncia o cuando tomen conocimiento de un hecho en apariencia delictivo, lo informar谩n inmediatamente al Ministerio P煤blico.

Tambi茅n tiene de positivo, el rol y protagonismo que se le da a las v铆ctimas, reconoci茅ndoles derechos y posibilidad de participar en el proceso (Art. 81). Mientras que para los acusados, un proceso m谩s 谩gil, m谩s breve, con mayor transparencia y garant铆as, y donde repercutir谩 en que obtengan una resoluci贸n (condena) m谩s r谩pidamente.
Sin embargo tambi茅n existen y se vislumbran varios aspectos negativos e inconvenientes graves de implementaci贸n. Tales como, algunos institutos que no se comparten, como el “Principio de oportunidad”, que implica la faculta del Fiscal, de no iniciar la persecuci贸n penal o abandonar la que se haya iniciado, en los casos establecidos (Art.100).

Y fundamentalmente que la prisi贸n preventiva sea excepcional. En efecto, a partir del nuevo sistema, como se supone que la prisi贸n preventiva ser谩 la excepci贸n (Art.223), un imputado se someter谩 a un proceso judicial sin que eso implique estar en la c谩rcel. Puede que el fiscal solicite la prisi贸n preventiva en la primera audiencia, denominada de formalizaci贸n y que el juez acepte. Pero esa no ser谩 la regla, porque solo se pedir谩 como medida cautelar. Hay un sistema que prev茅 causales muy concretas para la prisi贸n preventiva: funciona cuando podr铆a haber, entorpecimiento de la investigaci贸n; peligro de fuga o riesgo para la seguridad de la v铆ctima o de la sociedad. Fuera de estos casos el imputado no cumplir铆a prisi贸n preventiva.

En suma, y como se consign贸, el nuevo C贸digo del Proceso Penal, pone como principio rector que la prisi贸n preventiva (la que se toma antes del juicio en la etapa de formalizaci贸n) como una excepci贸n, de modo que los detenidos sean juzgados en libertad. Con el c贸digo anterior ocurr铆a exactamente lo contrario: en la mayor铆a de los casos los jueces dispon铆an prisi贸n preventiva a la espera de un juicio final en el que se pudiera definir la sentencia del indagado.

Esto es muy dif铆cil de asimilar para una sociedad jaqueada y azotada cotidianamente por la delincuencia. Una delincuencia cada d铆a m谩s violenta y m谩s letal. Y como sostiene el fiscal penal y vicepresidente de la Asociaci贸n de Fiscales, en los hechos la prisi贸n preventiva se aplicaba “porque es el 煤nico momento en el que se puede sancionar a una persona que delinqui贸”.

La libertad de quien comete un delito en casos de reiteraci贸n, reincidencia o habitualidad no deber铆a ser la regla, sino la excepci贸n, y no al rev茅s. Es por ello que tambi茅n se plantea en este proyecto, que en estos casos la prisi贸n preventiva sea preceptiva.
Hay un verdadero temor real instaurado a nivel social por el crecimiento delictivo. La gente vive regalada y a merced de los delincuentes. No est谩 mejorando la seguridad si al mismo tiempo la gente est谩 cada vez m谩s insegura y a merced de los delincuentes.

Hay que revertir que el “negocio” de delinquir sea pr贸spero. Se necesita sustituir una pol铆tica centrada en “vaciar las c谩rceles” por otra que priorice “vaciar las calles de delincuentes”. Comprender que v铆ctima y victimario no son iguales (el victimario sali贸 a delinquir, a apropiarse de lo ajeno, a causar un da帽o, una lesi贸n o incluso una muerte; mientras que la v铆ctima sali贸 a trabajar, a estudiar, a hacer sus tareas). Priorizando los derechos de los ciudadanos trabajadores, honestos y de las v铆ctimas.

La delincuencia nunca se va a terminar, pero se debe procurar dar satisfacci贸n a las v铆ctimas, que sepan que si se captura poco a los delincuentes es un problema de posibilidad, pero al que se captura que se le aplique la pena. Hoy las v铆ctimas sienten que el sistema no sanciona, que no las respalda, y eso le quita legitimidad.

Los sistemas e institutos de beneficios ex-carcelatorios, como por ejemplo, las salidas transitorias, libertad vigilada, principio de oportunidad, libertad anticipada, libertad condicional, suspensi贸n condicional de la pena, corresponde reverlos, en particular para los delincuentes reincidentes y habituales como se ha se帽alado.

En consecuencia, resulta fundamental enviar se帽ales claras al delito: transmitirle y decirle al delincuente que: delinquir es costoso. Para ello es necesario rever y actualizar a la realidad de hoy, de todos los beneficios ex-carcelatorios. Y disminuyendo esos mecanismos (鈥渂eneficios excarcelables鈥) fundamentalmente para los reincidentes, habituales o reiterantes del delito, se contribuir铆a sensiblemente a bajar los niveles de delincuencia y violencia que padece la sociedad. Severidad no es autoritarismo.

Esto no implica estar en desacuerdo con un sistema de libertades o penas alternativas, pero tienen que limitarse a los llamados delitos menores y circunscribirse a su vez a los delincuentes primarios. Y a su vez lograr reales resultados, en materia de rehabilitaci贸n, que hoy tampoco se perciben.
En suma. Se debe poner l铆mites claros. Se deben enviar se帽ales inequ铆vocas. El delincuente tiene la percepci贸n de que no hay l铆mites o que el sistema actual es permisivo y juega a su favor. Y eso debe cambiar radicalmente.

Montevideo, 21 de febrero de 2018.

Pedro Bordaberry
Senador

 

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