Propuestas y Debate: No podemos hacernos los Distra铆dos

pedroAlgunos analistas se quejaron esta semana que, faltando 92 d铆as para la elecci贸n nacional de octubre, no se discutan propuestas.

A otros les llama la atenci贸n que no hayan debates.

Mientras ello sucede la f贸rmula presidencial del Frente Amplio se las agarra con los nombres de sus competidores pero no con nuestros programas.

Hace rato que venimos poniendo arriba de la mesa propuestas claras y concretas.

Una semana atr谩s presentamos 15 medidas a favor de la honestidad y la transparencia y contra la corrupci贸n.

Una semana despu茅s se conocieron los tristes hechos que derivaron en procesamientos en ASSE. Procesos judiciales que repiten situaciones como la ocurrida en Pluna, en los Casinos Municipales y varias cosas m谩s que afectan a dirigentes pol铆ticos del Frente Amplio.

El que prometi贸 un gobierno honrado y un pa铆s de primera.

Por ello el Lunes pasado enviamos a todos los candidatos a la Presidencia propuestas en contra de la corrupci贸n y a favor de la honestidad. Nos contest贸 solamente Pablo Mieres, adelantando su voluntad de trabajar en contra de la corrupci贸n.

Ni Tabar茅 V谩zquez, ni Luis Lacalle ni Gonzalo Abella, respondieron.

Cuando llegue el momento de los acuerdos partidarios, que llegar谩, nuestro primer punto va a ser suscribir esta declaraci贸n y acuerdo contra la corrupci贸n.

Esta semana tambi茅n presentamos las 15 medidas que tomaremos en los primeros cien d铆as de gobierno en materia de seguridad ciudadana. Como lo hicimos con la educaci贸n hace un tiempo.

Estas 15 medidas atienden las cinco l铆neas de acci贸n que tiene nuestra estrategia: la modernizaci贸n de la actuaci贸n de la polic铆a, un sistema carcelario que reeduque y reinserte en la sociedad, el combate a la droga, la mejora del funcionamiento del Poder Judicial y la minoridad delincuente.

Estas propuestas no s贸lo tienen la virtud de encarar el problema m谩s urgente que hay en el pa铆s: la inseguridad.

Tienen, tambi茅n, la virtud de provocar el debate. Lograron que salieran desde el Frente Amplio y desde el propio gobierno a debatirlas.

El Ministro del Interior, Bonomi, las critic贸 r谩pidamente. Dada la p茅sima gesti贸n que viene llevando a cabo el jerarca, su respuesta no hizo otra cosa que ratificar que estamos en el buen camino.

脡l se limit贸 a decir que lo que proponemos se debi贸 hacer cuando el Partido estaba en el gobierno.

La descalificaci贸n, como respuesta cuando no se tiene raz贸n, parece haber sido su opci贸n.

Bonomi ha aplicado un sistema centralizado de actuaci贸n policial. Terminando con los patrulleros y polic铆as en los barrios.

Los concentra en un lugar y espera a que ocurra un delito para enviarlos.

Esto es un error.

Los patrulleros y los polic铆as deben estar en la calle, recorriendo y previniendo que ocurran delitos. No esperar a que estos ocurran para reaccionar.

Otras dos propuestas fueron criticadas.

Una tan sencilla como el restablecimiento del Decreto 690, aplicado pac铆ficamente por los dos gobiernos del Dr. Sanguinetti, el del Dr. Lacalle y del Dr. Batlle. Ese que permite que la polic铆a nos solicite que exhibamos la C茅dula de Identidad.

Algunos dijeron que ello equivale a reinstaurar razzias. Otros afirmaron que esa facultad ya existe en la ley de procedimiento policial.

De nuevo la liviandad en el manejo de la informaci贸n.

La ley de procedimiento policial 18.315 permite solicitar la C茅dula de Identidad solo cuando se trata de la detenci贸n de una persona requerida por la Justicia o fugada. Pero no si el funcionario policial ve a una persona en actitud sospechosa o desea dejar constancia de la presencia de alguien en la zona.

El pedir c茅dula es algo sencillo que no molesta al ciudadano honesto. Porque 茅ste no tiene problemas en exhibir la misma. El que tiene problemas en hacerlo es, por lo general, el delincuente.

Por otro lado se nos pide que exhibamos los documentos identificatorios para muchas cosas hoy en d铆a: cuando realizamos una compra con tarjeta de cr茅dito, hacemos un tr谩mite ante una oficina estatal o nos detiene un inspector de tr谩nsito mientras conducimos. Entonces, 驴c贸mo no permitirlo a la polic铆a?

Otra propuesta que se cuestion贸 fue la de encargar a la fuerza militar, sea una polic铆a militarizada o el propio ej茅rcito, el total control y cuidado de las fronteras.

La r谩pida reacci贸n cr铆tica no repar贸 en dos cosas. La primera es que hoy una gran parte de las mismas ya est谩n bajo control militar. Los pasos de fronteras fluviales y mar铆timos, incluyendo puentes, est谩n a cargo de la Prefectura Nacional Naval, que integra nuestra Armada. Los aeropuertos y el espacio a茅reo est谩n cuidados por la Fuerza A茅rea.

Proponemos sumar a ello el control de la frontera seca por parte del Ej茅rcito Nacional. As铆 fue que se hizo hasta 1973 cuando se le quit贸 al Ej茅rcito de esa tarea. Por lo que lo que se propone no es otra cosa que volver a la situaci贸n anterior a la del quiebre institucional en nuestro pa铆s.

As铆 es, por ejemplo, hoy en d铆a en la Rep煤blica Argentina que tiene a cargo de su cuidado a la Gendarmer铆a Nacional Argentina, una fuerza de naturaleza militar. Tambi茅n en Brasil que las tiene a cargo de la Polic铆a Militar.

Cometer a la fuerza militar al cuidado de la frontera terrestre ser谩 muy importante para poder destinar a los polic铆as que est谩n a cargo de esas tareas a reforzar el combate contra la delincuencia.

Pero, sobre todo, nos permitir谩 combatir m谩s intensamente el ingreso de las drogas y el narcotr谩fico, que no es otra cosa que una agresi贸n a nuestro pa铆s. Agresi贸n que nos viene desde fuera porque no somos productores聽 sino importadores de coca铆na, pasta base y otras drogas.

Por 煤ltimo, reiteramos que adem谩s de esa Polic铆a Militar en la lucha contra el ingreso del narcotr谩fico, apoyamos, defendemos y promovemos la reforma constitucional para Vivir en Paz que propone la creaci贸n de un Instituto de Rehabilitaci贸n del menor y bajar la edad de imputabilidad.

Lo hacemos no s贸lo porque entendemos que es una herramienta que permitir谩 mejorar los indices de seguridad ciudadana sino que, sobre todo, porque no es momento de hacernos los distra铆dos sobre ella.

No podemos hacernos los distra铆dos porque la propuesta no es ya nuestra. Es de los 375 mil uruguayos, muchos de ellos votantes de los Partidos Colorado, Blanco y Frente Amplio, que firmaron la misma.

Porque todos, m谩s all谩 del partido que votemos, queremos Vivir en Paz.

 

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