Los uruguayos nos merecemos y podemos vivir mejor

pedroPor Pedro Bordaberry

Falta poco, casi nada. Tan s贸lo siete d铆as nos separan de la elecci贸n nacional. El pr贸ximo domingo los uruguayos vamos a tomar una decisi贸n trascendente cuando elijamos los candidatos a presidente que competir谩n el 煤ltimo fin de semana de noviembre y los senadores y diputados que nos representar谩n en el Parlamento.

En esta campa帽a se ha hablado mucho sobre nosotros, los candidatos, y poco sobre el ciudadano, el uruguayo que con su voto definir谩 el rumbo del pa铆s en los a帽os por venir. Ese ciudadano, ese uruguayo, que va a tomar la decisi贸n de votar necesita y se merece la mayor informaci贸n posible.
Tiene derecho a saber, antes de decidir a quien votar, qu茅 le propone cada candidato, comparar estilos, experiencia, capacidad, propuestas y programa.

Por ello es que hemos insistido en las 煤ltimas semanas en debatir, en exponer nuestras ideas y propuestas de forma conjunta, todos, para que el ciudadano pueda comparar, elegir, meditar su voto y decidir a quien acompa帽ar, en quien confiar.
Los debates son eso, herramientas que le permiten al votante tomar mejor su decisi贸n. No son un derecho de nosotros los candidatos sino una obligaci贸n de someternos al escrutinio del ocasional adversario, para que el uruguayo pueda observar, meditar y decidir su voto. Lamentablemente, no hemos tenido eco.

Ese intercambio respetuoso y tolerante, ha sido sustituido por declaraciones a distancia, por el bombardeo de la televisi贸n a toda hora, por jingles sin contenido, y por el veredicto que semana a semana traen las encuestas y los opin贸logos.
Pero las encuestas no votan. No deciden. No sustituyen, por suerte, al ciudadano. Es el ciudadano quien con su voto, personal e intransferible, decide. Las encuestas, adem谩s, llegan una vez m谩s tarde.
En nuestro caso y el de nuestro partido, repiten una constante que es medir bajo en los meses previos a la elecci贸n y crecer r谩pidamente a pocas semanas de la misma. Desde que estoy en la vida pol铆tica siempre me pronosticaron menos votos de los que finalmente obtuve. Esta vez no va a ser la excepci贸n.

Creo que es por esa experiencia que, con Germ谩n, no hemos aflojado ni por un instante en el esfuerzo, en la tarea de exponer nuestra propuesta, convencer, alentar y trabajar.
Siento que muchos uruguayos est谩n valorando esa actitud de no rendirse pero sobre todo de mantener la coherencia de una propuesta fundamentada, estudiada, posible y compartible.
Las encuestas de esta semana volvieron a registrar lo que nosotros venimos sintiendo hace un tiempo: una adhesi贸n superior a la de la elecci贸n de hace cinco a帽os y una arremetida final que nos llena de ilusi贸n y de esperanza.

Adem谩s, el creciente apoyo de los uruguayos a nuestra candidatura es lo que ha hecho crecer a la oposici贸n.
Que va a seguir creciendo si logramos llegar con la propuesta, la informaci贸n a cada uno. El uruguayo, por suerte, es exigente cuando llega el momento de decidir. Existen si los que tienen adhesiones partidarias fuertes, que les cuesta dejar. Pero ello no impide ser exigente, ver, comparar, y tomar la mejor decisi贸n para 茅l, su familia, su ciudad, nuestro pa铆s.
En definitiva en cada voto van los valores, sentimientos y sue帽os que se comparten y queremos alcanzar.
El voto que m谩s vale es el que respalda las ideas y las propuestas que se comparten, empezando por mejorar lo que tenemos que mejorar, como la educaci贸n y la seguridad p煤blica.

Los uruguayos nos merecemos y podemos vivir mejor. Para ellos es imprescindible cambiar el rumbo de una educaci贸n que hace a帽os viene en retroceso y las pol铆ticas de seguridad ciudadana que nos han tra铆do la situaci贸n en que hoy nos encontramos. Para ello hay que cambiar al gobierno el pr贸ximo 26.
Por ello pedimos el voto. Lo pedimos para trabajar y para gobernar. Para ocuparnos de los problemas del pa铆s y de los uruguayos, para hacer las cosas que tenemos que hacer y no hacemos. Sin ataduras ni compromisos con nadie m谩s que con los uruguayos.
Para recuperar los valores de tolerancia, respeto, convivencia y libertad que compartimos. Para ello tenemos que tener claro el rumbo.

Queremos que la Educaci贸n vuelva a ser el gran igualador de oportunidades para cada uruguayo que nace. Queremos volver a Vivir en Paz, con tranquilidad.
Pero no s贸lo queremos.
Decimos claramente c贸mo lo vamos a hacer, cu谩l es el camino y la forma para hacerlo.
Por eso, le pedimos a usted, estimado lector, que medite bien su voto. Que recabe informaci贸n. Que sea exigente con nosotros, compare propuestas, exigencias, compromiso, experiencia. Y, despu茅s, de ello, vote. Vote por Usted, por su familia, por su barrio, su pueblo, su ciudad. Vote por el Uruguay.

 

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